SE ABRE UN NUEVO CIRCUITO TURÍSTICO CON LA CREACIÓN DEL PARQUE SUBMARINO LAS GRUTAS

El importante evento ocurrirá el próximo 20 de octubre, donde se hundirá frente al balneario el mítico barco Don Félix. Y será en el mismo lugar donde, en el pasado 2005, se colocó la piedra fundacional. La propuesta la lleva adelante la Comisión de Turismo y por su interés genera una gran expectativa sobre el futuro movimiento turístico de la zona.

Y AHORA EL BARCO DON FÉLIX- QUE PASÓ GRAN PARTE DE SU VIDA SURCANDO LAS AGUAS DEL GOLFO SAN MATÍAS- TIENE QUIÉN LO RECUERDE


Don Osvaldo Zorro Salas, el experto y retirado pescador hizo sus primeros pasos en la pesca de costa, bajo la tutela de su padre. Y una vez que cumplió con el servicio militar se embarcó, entre otras naves, en el Don Félix

“El Don Félix- dice el Zorro Salas tuvo otro barco gemelo, que fue el Don Valentín y juntos llegaron de Chile entre los años ’70 y ’71, a través de la empresa Galme Pesquera y el material que se había utilizado para su construcción era todo de hierro, a diferencia de los barquitos de madera que por ese entonces estaban acá”. También comenta que por lo menos tenían veinte metros de eslora y que se utilizaban para sacar la vieira.
Después, el “Zorro” con la misma empresa Galme se fue a pescar con un barco de madera en el golfo San José de la provincia del Chubut y también sacaba vieira. Y mientras tanto, los dos barcos gemelos hacían el transbordo de los frutos que obtenían en el mar hasta el puerto de Gomas de San Antonio Oeste, o sea que cumplían las veces de buques madres.
Más tarde, en los inicios del ’73 esa empresa decide armar al Don Félix y al Valentín para la pesca de la merluza. “Y esas sí- recuerda el avezado pescador- que eran épocas de abundancia, ya que con sólo tirar tres lances al día se completaba el barco. Porque acá era todo virgen, y según papá, nunca se había pescado merluza.
“Y otra de las cosas que me viene a la memoria- señala el Zorro- es que de calefacción, ni hablar. Esos barcos de hierro eran muy fríos y en invierno corría agua por las paredes, a pesar de que estaban recubiertas con madera. Recuerdo también, que llevaban ocho personas a bordo, de las cuales, seis eran marineros, un maquinista y el patrón. Pero, lo bueno era que tenían cuchetas y ahí sí que se podía estar y descansar un poco”.
Según los cálculos de don Osvaldo, los gemelos, en los inicios del ’90 dejaron de andar por el golfo. Y después de un proceso judicial con remate, los destinaron para ciertos proyectos productivos. En la actualidad y desde hace algunos años, los dos están volcados a la orilla de la marea de San Antonio, muy cerca del muelle de Gomas.
Mientras tanto el Don Félix que lo compró la Comisión de Turismo local tiene pocas horas de permanencia en tierra firme. En pocos días, su gran coraza de hierro se cubrirá por entero con las azules aguas del golfo. Y en poco tiempo, todo su cuerpo servirá de cobijo para los infinitos habitantes marinos que están en esas profundidades.


Por: Marta Eva Amado